Así como cualquier otro producto, las mercancías peligrosas también deben transportarse alrededor del mundo, en la mayoría de los casos por vía marítima. Sin embargo, por sus características, pueden representar un peligro y un riesgo significativo si no se manejan adecuadamente.

Por ello es vital contar con regulaciones y protocolos eficientes, como la clasificación IMO de mercancías peligrosas, que protege la seguridad de las personas durante el transporte y previene la contaminación marina y atmosférica generada por los buques.

A continuación te explicamos a detalle en qué consiste esta clasificación, su origen y todas las divisiones y subdivisiones que determinan la peligrosidad de una mercancía, además de cómo estas reglas se conectan con otros procesos aduaneros y logísticos que debes conocer si importas o exportas carga a través de México.

¿Qué es la clasificación IMO de mercancías peligrosas?

Las siglas IMO hacen referencia a la Organización Marítima Internacional (International Maritime Organization), organismo de la ONU que actualiza cada dos años el Código IMDG (International Maritime Dangerous Goods Code o Código Marítimo Internacional de Mercancías Peligrosas).

Este código engloba toda la mercancía y los materiales que, dadas sus características específicas, se consideran tóxicos, contaminantes o inflamables, por lo que es necesario implementar ciertos protocolos durante su almacenaje, manipulación o transporte, especialmente el marítimo.

Todos los países miembros de las Naciones Unidas están obligados a cumplir con las regulaciones estipuladas en el Código IMDG, las cuales abarcan cuestiones como el embalaje, el tráfico de contenedores, la separación de sustancias incompatibles y los protocolos a seguir en caso de accidente o emergencia.

Esto es de extrema importancia para prevenir la contaminación del medio ambiente y evitar poner en riesgo la seguridad y salud de la tripulación o de cualquier persona involucrada en la operación logística.

👉 Si tu operación involucra carga que cruza aduana, te puede interesar conocer también la documentación necesaria para importar y exportar en México y qué artículos están prohibidos o restringidos en importación y exportación.

¿Por qué es importante identificar correctamente una mercancía peligrosa?

Clasificar una mercancía peligrosa no es solo un trámite documental: es una medida de seguridad que protege a toda la cadena logística, desde quien la embala hasta quien la recibe en destino.

Una clasificación incorrecta o incompleta puede derivar en:

❌ Riesgos directos para la tripulación y el personal que manipula la carga.

❌ Daños a otros contenedores o mercancías almacenadas cerca.

❌ Incendios, derrames, fugas o reacciones químicas durante el trayecto.

❌ Contaminación marina o atmosférica.

❌ Retenciones en puerto o en aduana, con los costos de almacenaje que eso implica.

❌ Rechazo de la carga por parte de la naviera o la terminal antes de zarpar.

❌ Multas o sanciones para el embarcador.

Por eso, antes de reservar el embarque conviene validar la clasificación, el embalaje, el etiquetado y la compatibilidad de la mercancía con el resto de la carga del contenedor.

¿Cómo identificar una mercancía peligrosa?

Para saber si un producto debe clasificarse como mercancía peligrosa, no basta con revisar su nombre comercial: hay que analizar sus propiedades, su composición y la documentación técnica que lo respalda. Estos son los elementos que se deben confirmar antes de cotizar o reservar el transporte:

✅ Ficha de datos de seguridad (SDS/MSDS): describe las propiedades físicas, químicas y los riesgos del producto.

✅ Número ONU (UN Number): identificador de 4 dígitos asignado a cada sustancia o artículo regulado.

✅ Nombre técnico o de expedición (PSN): el nombre oficial con el que debe declararse la mercancía, distinto de su nombre comercial.

✅ Clase y división IMO: la categoría de riesgo primario que corresponde según el Código IMDG.

✅ Grupo de embalaje, cuando aplique (I, II o III, según el nivel de peligrosidad).

✅ Riesgos secundarios: cuando la mercancía presenta más de un tipo de peligro.

✅ Condiciones especiales de temperatura, presión o humedad durante el transporte.

✅ Compatibilidad con otras sustancias, para definir su segregación dentro del buque o contenedor.

✅ Restricciones según el modo de transporte (marítimo, terrestre o aéreo), ya que no todas las navieras ni todas las rutas aceptan el mismo tipo de carga peligrosa.

Esta revisión debe hacerse antes de reservar el espacio en el buque, porque una mercancía mal identificada puede ser rechazada incluso después de haber sido embalada y documentada.

Clasificación de mercancías peligrosas: las 9 clases IMO

De acuerdo con el Comité de Expertos de las Naciones Unidas en Transporte de Mercancías Peligrosas, existen 9 categorías o clases que se diferencian por aspectos como sus características intrínsecas y su grado de peligrosidad. Es importante destacar que la numeración de cada clase no tiene relación directa con la magnitud del riesgo que representa.

Todos los contenedores que transporten mercancía peligrosa en buques de carga deben llevar en sus laterales etiquetas que especifiquen la clase y el número IMO correspondiente. Estas etiquetas tienen forma de rombo, con medidas mínimas de 100 x 100 milímetros.

Clase 1. Explosivos

Son todas aquellas mercancías en riesgo de explotar, provocar un incendio o salir proyectadas. Dentro de esta categoría existen 6 subdivisiones según el grado de peligrosidad y en función de ciertas características:

  • 1.1: Sustancias y objetos con riesgo de explosión en masa.
  • 1.2: Sustancias y objetos con riesgo de proyección, pero no de explosión en masa.
  • 1.3: Sustancias y objetos con riesgo de incendio, pero con un riesgo menor de explosión en masa.
  • 1.4: Sustancias y objetos que no suponen un peligro significativo.
  • 1.5: Sustancias poco sensibles con riesgo de explosión en masa.
  • 1.6: Sustancias muy poco sensibles, sin riesgo de explosión en masa.

Símbolo: bomba explotando de color negro sobre fondo naranja, con el número 1 en la parte inferior.

Ejemplos: fuegos artificiales, detonadores, munición, cohetes, bengalas. 

Clase 2. Gases

Incluye gases licuados, comprimidos o refrigerados que, dependiendo de sus propiedades, pueden ser asfixiantes, comburentes, inflamables o tóxicos. Se divide en:

  • 2.1 Gases inflamables: se inflaman al hacer contacto con una fuente de calor.
    Símbolo: llama negra o blanca sobre fondo rojo.

    Ejemplos: propileno, etano, butano.

  • 2.2 Gases no inflamables y no tóxicos: pueden ser asfixiantes (desplazan el oxígeno del aire) o comburentes (favorecen la combustión de otras sustancias).
    Símbolo: botella de gas negra o blanca sobre fondo verde.

    Ejemplo: helio.

  • 2.3 Gases tóxicos: pueden ser inflamables, corrosivos o comburentes y provocar efectos graves e incluso la muerte.
    Símbolo: calavera sobre tibias cruzadas en negro, sobre fondo blanco.
    Ejemplo: cloro.

Todas las etiquetas de esta clase incluyen el número 2 en el ángulo inferior.

Clase 3. Líquidos inflamables

Son líquidos, o mezclas de líquidos, que desprenden vapores inflamables a una temperatura (punto de inflamación) no mayor a 60 °C; esta clase también incluye los explosivos líquidos desensibilizados (explosivos disueltos o suspendidos en agua u otro líquido para eliminar sus propiedades explosivas).

Etiqueta: llama negra o blanca sobre fondo rojo, con el número 3 en el ángulo inferior.

Ejemplos: gasolina, pintura, barniz, entre otros.

Clase 4. Sólidos inflamables

Son mercancías sólidas con materiales explosivos o autorreactivos, sustancias inflamables o que desprenden gases al contacto con el agua. Existen 3 subdivisiones según cómo reaccionan y los agentes que necesitan para hacerlo:

  • 4.1 Sólidos inflamables, autorreactivos o explosivos desensibilizados: pueden reaccionar espontáneamente en condiciones normales de transporte, se inflaman con facilidad y son propensos a generar incendios por fricción.
    Símbolo: Una llama en color negro sobre un fondo blanco con siete franjas rojas verticales.

    Ejemplos: desechos de caucho en polvo, azufre, harinas.

  • 4.2 Sustancias susceptibles a la combustión espontánea: pueden inflamarse al calentarse espontáneamente al contacto con el aire o durante el transporte.
    Símbolo: Una llama en color negro sobre fondo color blanco en la mitad superior y rojo en la mitad inferior.

    Ejemplos: carbón, metal ferroso, algodón húmedo.

  • 4.3 Sustancias que al contacto con el agua desprenden gases inflamables:
    Símbolo:
    Una llama en color negro o blanco sobre un fondo azul.
    Ejemplos
    : sodio, potasio, carburo cálcico.

Todas las etiquetas de esta clase incluyen el número 4 en el ángulo inferior.

Clase 5. Comburentes y peróxidos orgánicos

Incluye peróxidos orgánicos y sustancias sólidas y líquidas con riesgo de combustión y/o capaces de ocasionar incendios. Se divide en:

  • 5.1 Comburentes: líquidos o sólidos con sustancias oxidantes que producen oxígeno y favorecen la combustión de otras sustancias, así como la intensidad del fuego.
    Símbolo: Una llama sobre un círculo en color negro, sobre un fondo amarillo y el número 5.1 en el ángulo inferior.

    Ejemplo: nitrato amónico.

  • 5.2 Peróxidos orgánicos: sustancias altamente inflamables y volátiles, con alta sensibilidad al impacto, golpe o fricción.
    Símbolo: Una llama en color blanco o negro sobre un fondo color rojo en la mitad superior y amarillo en la mitad inferior, así como el número 5.2 en el ángulo inferior
    Ejemplos: derivados del peróxido de hidrógeno.

Clase 6. Tóxicos

Son mercancías con sustancias tóxicas o infecciosas que pueden afectar gravemente la salud, o incluso causar la muerte, al entrar en contacto con una persona:

  • 6.1 Sustancias tóxicas: pueden causar intoxicación o muerte por ingesta, inhalación o absorción cutánea.
    Símbolo: Calavera sobre dos tibias en color negro.

    Ejemplos: metanol, cloruro de metileno.

  • 6.2 Sustancias infecciosas: contienen patógenos que pueden causar enfermedades o reacciones adversas.
    Símbolo: Su etiqueta incluye el símbolo de tres lunas crecientes superpuestas sobre un círculo, en negro sobre fondo blanco, y puede llevar la leyenda “Sustancias Infecciosas” o el aviso de contacto inmediato a las autoridades sanitarias en caso de daño, derrame o fuga.
    Ejemplos: muestras de diagnóstico, secreciones, sangre, insumos para vacunas, cultivos de laboratorio, entre otros.

*Este es un buen ejemplo de por qué la cadena logística de salud requiere protocolos estrictos; si te interesa el tema, revisa nuestra guía sobre logística farmacéutica y cómo transportar medicamentos sin riesgos.

Clase 7. Material radiactivo

Se refiere a toda sustancia cuya concentración de actividad supera las cantidades mínimas permitidas. La etiqueta se aplica según la categoría, definida por el nivel de radiación en superficie y el índice de transporte (IT):

  • Categoría I: bultos con un nivel máximo de radiación en superficie de 0.5 milirem/h (0.005 mSv/h), o contenedores sin bultos de categorías más altas.
  • Categoría II: bultos con nivel de radiación en superficie mayor a 0.5 milirem/h, sin exceder 50 milirem/h (0.005–0.5 mSv/h), con índice de transporte no mayor a 1.0.
  • Categoría III: bultos con nivel máximo de radiación en superficie de 200 milirem/h (hasta 2 mSv/h), o contenedores con índice de transporte menor o igual a 1.0 que lleven bultos visibles de esta categoría.
  • Material fisionable: además de su etiqueta de categoría I, II o III, los bultos que contienen material fisionable deben llevar una etiqueta adicional, de color blanco, con la leyenda obligatoria “FISIONABLE”.

Etiqueta: incluye la palabra “radiactivo” y el número 7 en el ángulo inferior.

Ejemplos: materiales que contienen radionúclidos, como uranio, plutonio o torio.

Clase 8. Corrosivos

Son sustancias que, al contacto con la piel, causan un daño severo al tejido, e incluso pueden lesionar mucosas u ojos.

Etiqueta: en blanco y negro, muestra dos tubos de ensayo vertiendo líquido sobre una mano y sobre metal, con el número 8 en la parte inferior.

Ejemplos: ácido sulfúrico, hipoclorito sódico.

Clase 9. Sustancias y objetos peligrosos diversos

Incluye todos los materiales que suponen algún peligro no contemplado en las clases anteriores, es decir, cuyo tipo de riesgo no encaja en ninguna otra categoría, incluyendo mercancía que puede dañar el medio ambiente.

Etiqueta: blanca, con 7 franjas verticales negras y el número 9 subrayado en la esquina inferior.

Ejemplos: dioxinas, pilas de litio, hielo seco, entre otros.

📌 Dato actualizado: desde la Enmienda 42-24 del Código IMDG (obligatoria desde el 1° de enero de 2026), los vehículos con baterías de ion-litio o ion-sodio ya no pueden declararse bajo el número genérico UN 3171; ahora requieren números UN específicos dentro de la Clase 9, además de un rotulado reforzado en los cuatro costados del contenedor (Disposición Especial 962). Si transportas vehículos eléctricos o baterías, confirma que tu agente aduanal y tu naviera ya trabajan con esta clasificación.

🧊 El hielo seco, por ejemplo, también se usa como refrigerante en envíos sensibles a la temperatura; si manejas este tipo de carga, no te pierdas nuestra guía sobre cadena de frío: cómo transportar perecederos sin perder calidad.

Qué revisar antes de transportar mercancías peligrosas

Antes de mover este tipo de carga conviene hacer una revisión completa de la operación, para evitar rechazos, retrasos o costos que no estaban contemplados:

  • Confirmar la clase y división IMO correcta.
  • Validar el número ONU y el nombre técnico de la mercancía.
  • Revisar la ficha de datos de seguridad.
  • Definir el embalaje adecuado según el tipo de riesgo y el grupo de embalaje.
  • Colocar etiquetas y marcas visibles en bultos, embalajes y contenedores.
  • Verificar la compatibilidad con otras mercancías del mismo embarque.
  • Confirmar que la naviera acepta ese tipo de carga en esa ruta específica.
  • Revisar las restricciones del país de origen, tránsito y destino.
  • Preparar la documentación completa antes de iniciar el embarque.
  • Coordinar con especialistas logísticos y aduanales desde la etapa de cotización.
Errores comunes al declarar mercancía peligrosa

La mayoría de los problemas con carga peligrosa no ocurren por el producto en sí, sino por errores de preparación o documentación. Los más frecuentes son:

  • Declarar la mercancía con un nombre comercial poco claro en lugar del nombre técnico correspondiente.
  • Omitir el número ONU o usar uno que ya no aplica tras una actualización del Código IMDG.
  • Usar etiquetas incorrectas, incompletas o de una edición anterior.
  • No identificar los riesgos secundarios de la sustancia.
  • Elegir un embalaje que no corresponde al grupo de embalaje real.
  • Mezclar mercancías incompatibles en el mismo contenedor.
  • No revisar con anticipación si la naviera acepta ese tipo de carga en la ruta elegida.
  • Enviar documentación incompleta o inconsistente entre el SDS y la declaración de embarque.

Evitar estos errores es, en la práctica, la diferencia entre un embarque que sale a tiempo y uno que queda detenido en puerto.

Como podemos ver, existe una amplia variedad de mercancías peligrosas que, de no categorizarse y señalarse correctamente en sus contenedores, pueden ocasionar graves incidentes durante su traslado, retrasos en aduana o incluso sanciones para el importador o exportador.

Contar con un aliado logístico que conozca a fondo el Código IMDG, la normativa aduanera vigente y la operación portuaria en México marca la diferencia entre un embarque seguro y uno con contratiempos.

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