La naviera alemana Hapag-Lloyd firmó un acuerdo para adquirir el 100% de ZIM Integrated Shipping Services en una operación valuada en aprox. US$4,200 millones, mediante un pago de US$35 por acción en efectivo.

Con esta transacción, Hapag-Lloyd busca consolidarse como la quinta mayor línea naviera del mundo, con una red reforzada y una flota que superaría las 400 naves, además de una capacidad instalada superior a 3 millones de TEUs y un volumen anual de más de 18 millones de TEUs.

Un punto clave del acuerdo es que la “acción de oro” (Golden Share) vinculada a intereses estratégicos de Israel se transferirá a una nueva línea de contenedores enfocada en ciertas rutas relacionadas con Israel, que quedará bajo propiedad de FIMI Opportunity Funds y arrancaría con 16 buques.

La operación aún requiere aprobaciones de accionistas y autoridades regulatorias, y se espera que el proceso avance hacia una posible conclusión a finales de 2026.

En paralelo, el anuncio generó reacciones en Israel: medios reportaron protestas laborales en la sede de ZIM en Haifa, mientras la compañía indicó que mantiene diálogo con el sindicato para evitar afectaciones operativas.

En síntesis, es un movimiento de consolidación que podría reconfigurar el mercado naviero si recibe luz verde.