Si trabajas en comercio internacional, ya sea importando o exportando, seguramente conoces las consecuencias de no declarar correctamente una mercancía. Aunque este trámite puede parecer sencillo, hacerlo bien de forma consistente requiere conocimiento, criterio y experiencia.

La clasificación arancelaria permite que las autoridades aduaneras identifiquen los productos de manera estandarizada, por lo que seguir estas reglas es indispensable. Para empezar desde lo básico, aquí te compartimos lo necesario para comprender a fondo qué es la clasificación arancelaria y cómo opera en México.

¿Qué es la clasificación arancelaria de mercancías?

La clasificación arancelaria es el proceso de asignar a una mercancía un código numérico para su comercio internacional, conocido como fracción arancelaria, con el objetivo de facilitar su identificación en cualquier parte del mundo y agilizar los procedimientos aduaneros y comerciales entre países.

Este “lenguaje económico universal” se utiliza a nivel internacional y proviene del Convenio Internacional sobre el Sistema Armonizado de Designación y Codificación de Mercancías (Convenio SA), vigente en más del 95% de los países y desarrollado por la Organización Mundial de Aduanas (OMA o WCO).

Su propósito principal es identificar las mercancías y, con base en ese código, determinar aranceles o impuestos, así como las regulaciones, restricciones u obligaciones que deben cumplirse para que los productos puedan ingresar a un territorio.

Beneficios de la clasificación arancelaria y su importancia

Una de las funciones clave de la autoridad aduanera es tener control y claridad sobre lo que entra y sale del país. Por ello, para facilitar el comercio internacional, se solicita a las empresas declarar la clasificación correcta de sus productos.

Más de 200 países utilizan este sistema y, de acuerdo con datos de la WCO, casi el 98% de las mercancías del comercio exterior están clasificadas bajo los términos del Convenio SA. En consecuencia, este lenguaje común impacta directamente las operaciones de importación y exportación y aporta beneficios como:

  • Permite controlar lo que se importa y exporta.
  • Promueve una clasificación uniforme y ordenada.
  • Reduce problemas aduaneros como multas, demoras o errores, evitando gastos innecesarios.
  • Agiliza el intercambio comercial y la información a nivel global.
  • Ayuda a establecer la descripción, clasificación y codificación de productos.
  • Genera información estadística del comercio exterior para analizar mejor el mercado.

Además, con la fracción arancelaria se pueden definir, entre otros puntos:

      • Reglas de origen
      • Impuestos internos/nacionales
      • Políticas comerciales
      • Tarifas de flete
      • Costos adicionales para ciertas mercancías

    Como vemos, la fracción arancelaria es clave para las empresas, ya que permite pagar los impuestos correctos, aplicar preferencias arancelarias, validar el origen e incluso apoyar la planeación logística de comercialización.

    La clasificación arancelaria en México

    En México, para clasificar una mercancía y definir su tarifa, se utiliza el sistema de nomenclatura establecido por la Ley de los Impuestos Generales de Importación y de Exportación (LIGIE), basada en el Convenio SA.

    👉 Es recomendable revisar las Reglas Generales de Clasificación Arancelaria incluidas en la LIGIE.

    A través de este sistema se asigna la fracción arancelaria con 6 dígitos internacionales. Sin embargo, cada país puede añadir pares adicionales si lo necesita.

    En México, los productos se identifican con una fracción arancelaria de 8 dígitos: los primeros 6 corresponden al estándar internacional y los últimos 2 son nacionales:

    • Dígitos 1 y 2: definen el Capítulo (01)

    • Dígitos 3 y 4: definen la Partida arancelaria (0101)

    • Dígitos 5 y 6: definen la Subpartida arancelaria (0101.21)
      Aquí comienza a volverse más específico

    • Dígitos 7 y 8: conforman la Fracción arancelaria (0101.21.01)
      Aplican en México y determinan impuestos y regulaciones arancelarias y no arancelarias

    La estructura actual de la Tarifa de la Ley de los Impuestos Generales de Importación y de Exportación (TIGIE) está integrada por:

    22 Secciones | 98 Capítulos | 1,231 Partidas | 5,212 Subpartidas | 12,498 Fracciones Arancelarias

    ¿Qué determina la fracción arancelaria?

    La fracción arancelaria identifica el producto según sus características y define aspectos clave de las mercancías, como los siguientes:

    A) Impuesto General de Importación por la mercancía (IGI)

    Existen distintos tipos de aranceles:

    • Ad valorem: expresado en un porcentaje relacionado al valor de la mercancía.
    • Específico: se aplica cuando el producto tiene un monto monetario especifico por unidad importada.
    • Mixto: es la combinación de ambos, el porcentaje y valor específico.

    *Además, la fracción puede influir en otros impuestos aplicables, como IVA, ISAN o IEPS, cuando corresponda.

    B) Arancel preferencial

    Se define con base en acuerdos y tratados comerciales del país, por ejemplo:

    • Tratados de Libre Comercio
    • Programas de Promoción Sectorial en México

    C) Cuotas compensatorias

    Son aranceles aplicables a mercancías importadas en condiciones de discriminación de precios o subvención en el país de origen.

    *Cuando aplica, la fracción debe identificarse conforme al aviso de cuotas compensatorias de la Ley de Comercio Exterior, emitido por la Secretaría de Economía.

    D) Cumplimiento de RRNA

    Determina las Regulaciones y Restricciones No Arancelarias (RRNA) que aplican a una mercancía, regulando su entrada y salida del territorio.

    ¡No te expongas a contratiempos! Recuerda que consultar a un experto o buscar la asesoría de una empresa que cuente con la experiencia e información actualizada sobre la política arancelaria del país, siempre será de gran apoyo.